La función del maquillaje es resaltar la belleza del rostro y disimular sus posibles imperfecciones; un gesto que se realiza desde tiempos inmemoriales. Los habitantes del Antiguo Egipto se protegían y embellecían los ojos con khol: un polvillo negro que, mezclado con agua, se empleaba como protector del sol, enfermedades oculares y como repelente de insectos. Labios y mejillas se maquillaban con óxido de hierro humedecido con grasas para aplicarlo con la ayuda de un palito de madera o marfil.

 

Igual que ocurre con los productos de cosmética ecológica, la ventaja de los productos de cosmética decorativa (maquillaje) ecológica  es que están compuestos por ingredientes naturales sin sustancias químicas que puedan dañar la piel del rostro, los labios y los ojos, razón por la que, generalmente, son bien tolerado por personas que tienen problemas de alergias en la piel.

Se hacen con aceites y ceras vegetales que hidratan, polvos de piedras que dan color sin resecar, extractos de plantas que suavizan y tratan las partes más delicadas de la cara: ojos y labios.

Los maquillajes ecológicos se fabrican reuniendo las siguientes condiciones:

  • Sin colorantes, fragancias ni conservantes sintéticos.
  • Libres de parafinas y cualquier materia prima derivada del petróleo.
  • Hechos con aceites, ceras y extractos vegetales de cultivo ecológico.
  • Probados dermatológicamente.

Para asegurarse de que utiliza un maquillaje ecológico, compruebe los certificados que garantizan la calidad y procedencia de sus ingredientes.