ACEITES VEGETALES

Albaricoque (Prunus Armenica)

Reconstituyente, suavizante y nutritivo. Regenera las pieles apagadas y fatigadas. Para todo tipo de pieles, incluso las de los bebés. Ligero y de rápida absorción. Excelente como desmaquillante. Muy penetrante, está considerado como un magnífico aceite portador.

Aporta brillo, cuerpo y suavidad a cabellos secos y quebradizos.

 

Aguacate (Persea gratissima)

Se absorbe muy rápidamente y es uno de los  más nutritivos. Protector y regenerante de la epidermis y estimulante del cuero cabelludo. Pieles seca, escamosa y envejecida.
Ideal para piel mixta/seca o muy seca, incluso para el contorno de ojos.
Protege y repara los cabellos secos y muy secos. Excelente como mascarilla capilar revitalizante: aplíquelo sobre el cabello, cubra con una toalla tibia y húmeda y deje actuar de 10 a 15 minutos (o incluso toda la noche) antes de lavar con un jabón o champú suaves.

 

Árnica (Arnica montana)

Oleato obtenido por maceración de flores de árnica en aceite de oliva hasta que éste se ha saturado de los principios activos liposolubles de la planta.

Gracias a sus propiedades revulsivas, vulnerarias, analgésicas y antiinflamatorias, la industria farmacéutica lo utiliza en los tratamientos de cuperosis y fragilidad capilar, para la reabsorción de moratones y para el alivio de tensiones musculares y tendinosas (excelente para deportistas, antes y después de la actividad física).

Muy indicado para masajes localizados, puro o mezclado con la crema o pomada de tratamiento.

 

Caléndula (Caléndula officinalis)

Oleato obtenido por maceración de flores de caléndula en aceite de oliva hasta que éste se ha saturado de los principios activos liposolubles de la flor. 20% de flores de caléndula, siendo muy rico en principios activos.

Gracias a sus propiedades cicatrizantes, antisépticas, antiinflamatorias y antiedematosas, la dermofarmacia lo utiliza como reforzante de la protección natural de la epidermis, específicamente para el cuidado de pieles castigadas y agrietadas, y como tónico en el tratamiento de la cuperosis. Goza de gran reputación para el tratamiento de dermatitis del pañal y de irritaciones solares.

 

Calófilo (Calophyllum inophyllum)

Muy beneficioso para piernas pesadas y varices, activando la circulación. Ayuda en el drenaje linfático. Aliado contra las arrugas, muy recomendable en preparaciones cosméticas.

 

Comino negro (Nigella sativa)

Excelente para tratar problemas de piel como acné, psoriasis o herpes zóster. Se puede utilizar solo o como ingrediente dermocosmético. Un tesoro contra el envejecimiento y una propuesta muy interesante para quienes busquen un complemento alimenticio antiedad.

 

Hipérico (Hyperycum perforatum)

Oleato obtenido por maceración de las sumidades floridas del hipérico en aceite de oliva hasta que éste se ha saturado de los principios activos liposolubles de la planta.

La industria cosmética lo utiliza como calmante cutáneo para pieles frágiles o irritadas tras una excesiva exposición al sol, así como en procesos implicados en la regeneración cutánea. En la industria farmacéutica es utilizado como cicatrizante, antiinflamatorio, analgésico y descongestionante en problemas de retorno circulatorio.

Útil en masajes localizados, puro o mezclado con la crema o pomada de tratamiento.

Evitar exponerse al sol después de su aplicación (fotosensibilizante). 

 

Jojoba (Simmonsdia chinensis)

La cera líquida de jojoba (erróneamente conocida como aceite de jojoba) tiene múltiples propiedades: filmógena, antideshidratante, antienvejecimiento, seborreguladora, revitalizante, antiarrugas, calmante, suavizante, elastizante y protectora de las agresiones externas, entre otras. Especialmente indicada para pieles envejecidas, desvitalizadas y castigadas, incluso las comedogénicas o con tendencia acneica.

Se puede aplicar pura sobre el rostro como sustituto de la crema facial y es excelente como desmaquillante y después de la depilación.

Para problemas ocasionales de caída del cabello, masajear suavemente con aceite de jojoba el cuero cabelludo y dejar actuar antes de lavarlo con un champú suave. 

 

Neem (Azadirachta Indica)

Especialmente indicado en afecciones cutáneas como el acné ya que posee propiedades bactericidas y anti inflamatorias. Combate eficazmente los piojos y la caspa en el cabello. 

 

Onagra (Oenothera biennis)

Es muy revitalizante y suavizante.  Excelente para pieles maduras, secas y desvitalizadas ya que suaviza las arrugas.

 

Ricino (Ricinus comunis)

Por vía interna es ampliamente conocido para combatir el estreñimiento. Por vía tópica fortalece cabello, uñas y pestañas. Es antibacteriano y anti micótico, por lo que ayuda a combatir hongos y bacterias en la piel y cuero cabelludo. Posee un gran poder hidratante y combate las ojeras.

 

Rosa mosqueta (Rosa rubiginosa)

De una riqueza excepcional en ácidos grasos esenciales poliinsaturados, vitaminas A y F, es un magnífico regenerante cutáneo que mantiene elásticas las paredes celulares y actúa a un nivel muy profundo. Especialmente indicado en el tratamiento de cicatrices (atenuando su coloración y disminuyendo su relieve y superficie), excesiva exposición a radiaciones (solares, radioterapia, cobaltoterapia, atenuando las quemaduras y regenerando los tejidos) y de una multitud de afecciones cutáneas (eccema, cuperosis, psoriasis, manchas, estrias…). Ideal para pieles deshidratadas, secas, desvitalizadas y con presencia de arrugas o síntomas de envejecimiento prematuro.

Se puede aplicar puro sobre el rostro. Ideal como tratamiento para el contorno de ojos.